Casi la totalidad de las compañías ha cumplido con los requerimientos del nuevo texto.
Beatriz Lorenzo.- Al tiempo que las compañías se lamen las heridas infringidas por una de las peores crisis económicas y de reputación de las que se tiene memoria, el sector público comienza a ponerse las pilas dando pie a incontables hornadas de informes, guías, pautas e incluso legislaciones que abogan por el desarrollo sostenible y la Responsabilidad Social como herramienta de gestión. Se trata de una nueva tendencia que va camino de sentar cátedra y que parte de la necesidad, para muchos, de supervisar y orientar a unas compañías que no han mostrado ser dignas de confianza durante los malos tiempos, ya que han descuidado la transparencia y la relación con los grupos de interés.
Lugar de la noticia:
Madrid