Pablo Archel Domench y Javier Husillos Carqués, profesores de la Universidad Pública de Navarra, miembros del Foro de RSE de Navarra - Jueves, 3 de Marzo de 2011. EL pasado 15 de febrero el Congreso de los Diputados aprobaba la Ley de Economía Sostenible con el objetivo de, según reza su artículo primero, introducir las reformas estructurales necesarias para crear las condiciones que favorezcan un desarrollo económico sostenible. Inmediatamente después el artículo segundo se encarga de aclararnos que la economía sostenible es "el patrón de crecimiento que concilia el desarrollo económico, social y ambiental en una economía productiva y competitiva que (…) permita satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades". No es nuestra intención analizar en detalle un texto que entre articulado y disposiciones adicionales y finales tiene cerca de 200 páginas y abarca un amplio y variado catálogo de asuntos (desde el modelo energético hasta las descargas en Internet o ley Sinde), pero sí incidir en algunas cuestiones que ponen de manifiesto algunas insuficiencias y contradicciones que rebajan de manera sensible los loables objetivos que dice perseguir.
Lugar de la noticia:
Pamplona